La historia de Berkenhoff GmbH (Merkenbach) comienza con la compra del molino "Rehmühle" en 1889 por Carl Berkenhoff, quien procedía de la región de Westfalia. Carl Berkenhoff y sus hijos eran excelentes conocedores y personas con experiencia práctica en la fabricación de alambre.
Historia
Historia de nuestra empresa
Una invención se convierte en éxito
Carl Berkenhoff, sus hijos y algunos trabajadores se establecieron en el viejo "Rehmühle" en el año 1889. Del "Wilhelmswalze" (cilindro para laminar chapa) cerca de Sinn se suministraban chapas de latón, las cuales se cortaban en Merkenbach, se moldeaban con una "Zieheisen" (hilera de estirar) y se procesaban hasta obtener alambres finos. La vieja rueda del molino era la fuente de energía: con la misma se accionaban los tambores de trefilar por medio de transmisiones. Los procesos de trefilado individual eran engorrosos y transcurrían en numerosas etapas para lograr un alambre con diámetro de 0,10 mm; como consecuencia de ello, a los hijos Karl y Gustav se les ocurrió la idea de ordenar los procesos de trefilado de forma que varias extracciones pudieran efectuarse en etapas sucesivas. En un trabajo minucioso y laborioso, y mediante ensayos empíricos, surgió una novedad mundial para la cual se solicitó una patente: una trefiladora múltiple. Al final, en el Rehmühle se encontraban aprox. 20 máquinas de fabricación propia con una alta racionalización para aquella época. La joven empresa logró un notable éxito cuando AEG encargó 54 de aquellas máquinas para su nueva fábrica de cables de Berlín. La ampliación y el engrandecimiento de la empresa hicieron necesaria la contratación de un comercial en 1895 (Paul Drebes). Así se creó Berkenhoff und Drebes.
La familia de empresarios apostó por la expansión
En 1897 compró la planta de Aßlar (Aßlarer Hütte) para fabricar allí alambres de hierro y acero. En 1908 se creó una fábrica de herramientas de trefilar en Herborn. Se sustituyó el hierro de estirar. Las hileras de estirar se fabricaron con el material más duro del mundo, el diamante. En nuestra región apareció un nuevo sector industrial, del cual se originaron numerosas sucursales. La fuente de energía, la rueda del molino, estuvo en funcionamiento hasta el año 1910. Posteriormente, con la disposición de un estanque y la colocación de una turbina hidráulica se generó energía eléctrica para el funcionamiento de las máquinas mediante motores eléctricos.
Para satisfacer la alta demanda de alambres metálicos para la industria del papel y tener una mejor influencia sobre la calidad, en el año 1920, la empresa junto con otras dos empresas del sur de Alemania, creó una fábrica de metal propia en Kinzenbach, la cual fue instalada por Carl Berkenhoff en una antigua fábrica de ladrillos. A partir de entonces, aquí, las distintas aleaciones de cobre empezaron a fundirse, laminarse, cortarse y convertirse en alambre para trefilar, del cual se obtenían después alambres con diámetros muy finos en la fábrica de alambre fino de Merkenbach. En 1923, el taller mecánico se convirtió en la "fábrica de máquinas de Herborn", la cual fabricó una gran variedad de máquinas para toda la industria de alambre. El mismo año se produjo la transformación en una sociedad anónima. En paralelo con la fundación de la fábrica de máquinas de Herborn, en el recinto de la fábrica de ladrillos de Herborn se construyó un taller de fundición de metal que suministraba el material a la fábrica de máquinas. Berkenhoff und Drebes AG era una empresa dinámica que contribuyó al progreso técnico en el perfeccionamiento de la fabricación de alambres a nivel mundial, lo cual estaba protegido con numerosas patentes. Mientras el número de trabajadores ascendía a tres en el año de la fundación, en el 50 aniversario en 1939, la empresa tenía una plantilla de 1350 trabajadores junto con todas las empresas afiliadas y filiales. La inflación y los años de guerra supusieron un retroceso considerable en el desarrollo de la fábrica de Merkenbach, pero siempre aparecieron hombres capacitados y valientes que ayudaron a superar el periodo de decadencia con gran imaginación y esfuerzo. A finales de los años 40 comenzó un enorme trabajo de construcción. Así, a partir de 1952 se construyeron en Merkenbach modernas plantas de fabricación en diferentes fases de construcción. Se inició la gran época de la especialización, tanto en el área de alambre fino como en los productos de las fábricas afiliadas. En los años 60, Berkenhoff und Drebes AG se encontraba en el periodo floreciente de su etapa empresarial. Casi todo era realizado por la empresa, desde la fundición de máquina y la fusión de metales hasta la elaboración cables y conductores, pasando por la fabricación de herramientas y máquinas de trefilar y la producción de alambres finos, y así se materializó el objetivo de ser independiente de proveedores y lograr una gran influencia sobre la calidad. En 1964 falleció el último director, Eduard Berkenhoff, a la edad de 69 años, quien perteneció a la tercera generación de la dinastía Berkenhoff. En 1969 finalizó la era de la familia de fundadores de la empresa. Las familias que formaban la S.A. vendieron todas sus fábricas a la antigua Westfälische Union de Hamm, y con ello al conglomerado Thyssen.
La reorientación convirtió a la fábrica de alambres finos en productor de alta tecnología
El nuevo propietario, Thyssen – Draht AG, había desarrollado en 1969 una concepción de futuro para todas las fábricas productoras de alambre y la fábrica de trefilar de Oranien. En principio se siguió fabricando con el nombre de “Berkenhoff und Drebes”, el cual era mundialmente conocido. Mientras los productos de alambre de la fábrica de Aßlar y la fábrica de herramientas de trefilar de Oranien se siguieron vendiendo con el nombre de “Berkenhoff und Drebes”, en 1981, la fábrica de metal de Kinzenbach y la fábrica de alambre fino de Merkenbach se agruparon para convertirse en Berkenhoff GmbH, y fueron gestionadas como una filial perteneciente íntegramente a Thyssen – Stahl. En 2004, Thyssen - Draht AG vendió los emplazamientos de Kinzenbach y Merkenbach al grupo de inversores Granville Baird Capital Partners.
En 2009, la sociedad anónima de Hamburgo nexpert AG compró la empresa, que en aquel momento se encontraba muy afectada por la crisis económica general, al inversor financiero. Después de haber tocado fondo, en 2010 se llevó a cabo una intensa reorganización en todas las divisiones, y con ella se superó el mal momento consiguiendo un fuerte crecimiento de facturación y beneficios. El concepto de reestructuración de nexpert AG cosechó sus frutos y consiguió una clara recuperación de la situación empresarial. En la actualidad, Berkenhoff GmbH se encuentra nuevamente sobre un sólido fundamento y está bien preparada para afrontar los retos del futuro.
Damos encarecidamente las gracias a los señores Hans Albers, Friedhelm Hohlfeld y Heinrich Groos por las investigaciones y la amable cesión de este resumen.








